¿Te gustaría saber cómo evitar las lesiones deportivas más comunes? Si estás implicado/a en el ámbito deportivo pero no sabes cómo prevenir una lesión puedes especializarte en ello con nuestro Máster en Tratamiento de Lesiones Deportivas. Sigue leyendo, y descubrirás qué son las lesiones, cómo se producen y cuáles son los métodos para prevenirlas o reducir las posibilidades de lesionarse. ¿Te animas? 

Lesiones deportivas: qué son

Este tipo de lesiones ocurren mientras se realiza una actividad física. Pueden producirse de muchas maneras. Una de las más usuales son los accidentes. Pero también pueden ocurrir por falta de entrenamiento, haciendo una mala práctica de la actividad o cargando demasiado un músculo. Además, otras lesiones ocurren cuando se hace un uso inadecuado del material de entrenamiento, se evita el calentamiento antes de practicar la actividad o se entrena excesivamente.

Métodos para prevenir las lesiones deportivas más comunes

Cuando se practica alguna actividad física siempre hay el riesgo de padecer lesiones deportivas. Sin embargo, a continuación te damos algunos métodos a seguir para evitar visitar a los expertos en tratamientos de lesiones muy a menudo.

1-. Llevar siempre protección para evitar golpes como: casco, protector bucal, guantes, coderas, rodilleras, espinilleras, botas…

2-. Hacer un calentamiento específico antes de realizar deporte. Primero, una serie de movimientos articulares tanto del tren superior como inferior. Segundo, preparar el cuerpo mentalmente y, por último, estirar todos los músculos. Este consejo te ayudará a tener mejor flexibilidad, concentración y relajación y así estar bien preparado para la actividad física.

3-. Aplicar una buena técnica aprendiendo las destrezas correctas, es una forma casi infalible de no terminar lesionado.

4-. Conocer bien las reglas del juego. Mantenerse hidratado durante toda la actividad para reponer los líquidos que ha perdido el cuerpo.

5-. Nutrirse con moderación, a ser posible seguir una dieta para no lesionarse y no cansarse tan rápido siempre comiendo los alimentos adecuados a la sesión que se vaya a practicar.

6-. Si vas a participar en un partido o competición, recuerda estudiar al rival. Tenerlo en cuenta puede evitar que te lesiones.

7-. Dejar de hacer deporte cuando sientas alguna molestia. En caso contrario, la lesión puede ir a más provocando una recuperación más larga.

8-. Dominar los límites para poder escuchar al cuerpo y saber cuándo hay que detenerse. Cuando se fuerza más de la cuenta, es cuando vienen las lesiones.

9-. Descansar el tiempo necesario para ayudar al cuerpo a recuperarse más rápido del ejercicio. Puede hacerse mediante masajes, baños de hielo…

10-. Siempre que tengas dudas, consulta a un profesional o experto en tratamiento de lesiones deportivas.