Las manos son la parte del cuerpo que está en contacto constante con objetos, personas y todo nuestro alrededor. Lo que significa que están expuestas a objetos cortantes y frecuentemente contaminados. Los guantes sanitarios no evitan el corte, pero reducen significativamente el riesgo de infecciones. Así lo estamos viendo también con todo lo relacionado con el coronavirus. Y es que los guantes sanitarios también son herramientas imprescindibles para evitar contagios nuevos. Por ello, los guantes son utilizados por personal sanitario y de laboratorio como barrera física ante la exposición a objetos contaminantes y al personal de su entorno. Si tú también quieres formarte en el ámbito de la sanidad, no te pierdas nuestro Técnico Auxiliar de Farmacia + Máster en Elaboración de Fórmulas Magistrales.

Tipos de guantes sanitarios más utilizados y sus características

Guantes de látex:

Los guantes de látex son los más utilizados en personal sanitario por su sensibilidad, su resistencia y su flexibilidad. Son perfectos para trabajos muy manuales y para aquellas profesiones donde se necesita el sentido del tacto en su totalidad. Esos guantes se acoplan perfectamente a las manos. Y también son los indicados para trabajos con riesgo de cortes pero que necesitan sensibilidad y buen agarre.

Como ese tipo de guantes sanitarios pueden ser utilizados en situaciones de riesgo, debemos seguir una serie de comprobaciones antes de utilizarlos:

  1. Revisar, antes de su utilización, que los guantes de látex no estén rotos.
  2. Tener especial cuidado durante su uso, ya que esos guantes son muy flexibles, pero no irrompibles.
  3. Revisar bien las condiciones de uso de los guantes, ya que cada fabricante especifica las características y funciones de sus modelos.

En el mercado existen diferentes tipos de guantes de látex:

  • Los de uso exclusivo: utilizados en profesiones de alto riesgo, como contagio de enfermedades o como seguridad higiénica en el sector de la sanidad o de la alimentación.
  • Los de uso múltiple: son aquellos guantes que no tienen especificaciones regladas sobre su uso y pueden volver a utilizarse, siempre y cuando se encuentren en las condiciones optimas.

Guantes de nitrilo:

Los guantes de nitrilo están hechos de un material muy resistente. Por eso son los más utilizados por personal que trabaja en profesiones donde el riesgo de contaminaciones químicas o punciones es alto. Por ejemplo, son usuales en el sector sanitario, alimentario y de fabricación y producción.

Los guantes de nitrilo proporcionan una seguridad y protección similar a la del látex. Pero con la ventaja que están libres de cualquier alergia. Están acondicionados para una mayor resistencia y duración, ya que están preparados para ser utilizados en circunstancias especiales con materiales contagiosos y en procesos donde intervienen elementos químicos.

Guantes de vinilo:

Los guantes de vinilo normalmente son utilizados por personas ajenas al personal sanitario. Son usuales por ejemplo en la manipulación de alimentos. Son menos resistentes que los guantes de látex y de nitrilo, pero ofrecen mayor permeabilidad.

Están indicados para la realización de tareas cortas y son libres de reacciones alérgicas. Se recomienda hacer un solo uso de los guantes y utilizarlos en tareas de bajo riesgo que no estén expuestas a sangre ni a sustancias muy contaminantes. Son una solución perfecta para aquellas personas con pieles sensibles y, además, se caracterizan por una muy buena resistencia a productos como el aceite, ozono, grasa y distintos tipos de ácidos.